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Los cuentos de Airbus para forzar el trabajo presencial en mitad del coronavirus

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Están siendo tiempos convulsos para la economía. Y lo que nos queda todavía. Desde que estamos en cuarentena por el brote de coronavirus en España, muchas empresas, sobre todo las pequeñas y medianas están sufriendo los estragos del estado de alarma. Muchas de ellas han tenido que cerrar sus puertas hasta nuevo aviso e imponer expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) a sus empleados. Sin embargo, algunas grandes empresas continúan con una parte de su producción. A pesar de las medidas de contención que fomentan el teletrabajo, muchas personas siguen desplazándose a las oficinas con un protocolo insuficiente en algunos casos pero que, además, se sujeta en medias verdades.

Este es el caso de Airbus. El principal fabricante de aeronaves del mundo envió esta semana un protocolo de actuación al que tuvo acceso Hipertextual en el caso de que se identifique un caso positivo de coronavirus entre los trabajadores. En las oficinas de Airbus, muchos empleados están teletrabajando porque tuvieron acceso a la VPN para usar las licencias de los programas y trabajar fuera de las oficinas. Pero esto no ha ocurrido en todos los departamentos. Juan Soler, que ha preferido ocultar su nombre real, es un trabajador subcontratado de Airbus. Tanto él como su equipo no tienen acceso a la VPN y tienen que acudir a las oficinas a trabajar, a pesar de que para realizar sus funciones «solo hace falta un portátil y en un momento dado usar instalaciones pero son eventos puntuales», explicó.

En el protocolo anteriormente comentado, la empresa describe el coronavirus como una enfermedad que se transmite «de persona a persona, por vía respiratoria a través de las gotas respiratorias, cuando el enfermo presenta sintomatología respiratoria (tos y estornudos) y contacto con fómites». Sin embargo, añaden:

Hasta el momento, no hay evidencias de que se pueda transmitir desde
personas infectadas sin síntomas».

Al respecto, un documento del Ministerio de Sanidad indicó que en el análisis global del brote en China, la misión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) «sugirió que los casos asintomáticos tuvieron poca relevancia en la dinámica de la transmisión. En este contexto, se detectaron un número mínimo de asintomáticos, que posteriormente desarrollaron síntomas».

Posteriormente, el texto indica algunos casos en los que personas asintomáticas contagiaron el coronavirus a personas de su entorno. En algunas casos, los síntomas de la enfermedad aparecieron más tarde o, en otros, estos fueron leves y se pudieron confundir con padecimientos comunes como el malestar general.

José Antonio López Guerrero, profesor titular de Microbiología y director del grupo de NeuroVirología en el Departamento de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid explicó que ya está demostrado que el virus se transmite desde personas asintomáticas. «Por una sencilla razón: no habría otra posibilidad para ver la rápida expansión del virus. Si fuera como el ébola, que hay que tener síntomas manifiestos para ser una persona de transmisión, el virus no se habría expandido a esta velocidad», dijo a Hipertextual. El reto actual es saber desde qué momento esa persona puede ser infectocontagioso porque, al no tener síntomas, es muy difícil determinar el origen y el momento de la transmisión del virus.

Paralelamente, un estudio publicado en Science afirmó que los infectados que tienen síntomas leves o ausentes y que no están documentados en las listas de contagiados provocan el 79% de las transmisiones de coronavirus. El estudio se basó en casos de COVID-19 en China y modelos matemáticos para llegar a esta conclusión.

Hipertextual se ha puesto en contacto con Airbus para aclarar las afirmaciones en el protocolo de actuación. Al respecto, la multinacional declaró que está respetando «las normas de la OMS y las nacionales emitidas por el Ministerio de Sanidad de España».

Minimizar los riesgos

Science in HD / Unsplash

Por otro lado, el fabricante de aviones anunció el lunes que tienen previsto reanudar parcialmente las tareas de producción y montaje en España y Francia, después de que la semana pasada se suspendieran las actividades en producción y montaje. «Las estaciones de trabajo solo reabrirán si cumplen con las nuevas medidas de salud y seguridad en cuestión de higiene, limpieza y distanciamiento, mejorando al mismo tiempo la eficiencia de las operaciones en las nuevas condiciones de trabajo», indicó el comunicado.

Las medidas a las que se refiere la empresa son, entre otras, respetar la distancia de seguridad entre los empleados, así como la limpieza y desinfección constante de los espacios de trabajo. Estas acciones, a priori, son las necesarias para limitar el riesgo de contagio. «Se han hecho estudios en China y se han tomado muestras del aire para ver la carga viral en hospitales con poco ventilación. Los resultados es que no hay mucha carga viral y que hay muy poca capacidad de dispersión», explicó López Guerrero en entrevista.

Asimismo, subrayó que la vía de contagio más común es la cercanía con una persona infectada o a través de fómites, de objetos contaminados por una persona infectada. «Yo me toso en la mano, la pongo en el pomo de la puerta para entrar en la oficina y el que viene después toca ese pomo, se rasca la nariz y ya está infectado».

Por ello, además de fomentar el teletrabajo, el experto indicó que si este método no es posible para algunas empresas, se deben minimizar los riesgos con medidas como la reducción de personas en las salas y desdoblar las jornadas por días o por turnos de mañana y tarde. La desinfección es clave pero también se deben tener en cuenta otras acciones como intentar que los ordenadores sean de uso único y, si no es posible, limpiarlos cuando lo utilice otra persona.

Juan Soler, subcontratado por Airbus, dijo a Hipertextual que se han divido los turnos pero que, a pesar de ello, han habido los problemas para garantizar la limpieza de las áreas de trabajo. «Empezaron la semana pasada con los dos turnos pero se dieron cuenta de que no les daba tiempo a limpiar entre un turno y otro. Y cerraron la planta de un edificio que estaba desinfectada porque hubo otro positivo». En el departamento del trabajador, hay 3 personas que ya han sido diagnosticadas con coronavirus.

Sin embargo, la empresa informó que está tomando todas las medidas en materia de higiene para asegurar que se respete la salud y la seguridad de todos los empleados. «Hemos aumentado nuestra capacidad de limpieza y se está realizando una amplia limpieza en todo momento», afirmaron.

A pesar de que Airbus declaró que siguen «promoviendo el trabajo desde casa para las actividades ajenas a la producción que se realizan a nivel mundial, siempre que esto sea posible», Soler afirmó en declaraciones anteriores que estas prácticas no están generalizadas para todo el equipo. Y, sobre todo, criticó la gestión de la crisis.

Hay mucho desorden, cada día dicen algo diferente y las personas que no tienen el VPN no pueden entrar en su correo fuera de su trabajo y no se enteran de lo que pasa. Es muy preocupante porque el Gobierno dice que nos quedemos en casa todos los que podamos y muchas estamos yendo a trabajar porque a uno no le da la gana de hacer las gestiones. Estamos contribuyendo a que todo esto sea más caótico y se expanda más».

Medidas a la ligera

Tanto la empresa subcontratada por Airbus en la que trabaja Juan Soler como el Comité de Empresa están manteniendo conversaciones con la directiva para intentar que entren en razón. En la cuenta de Twitter de Comisiones Obreras Interempresas se difundió un comunicado que funge como «una retrospectiva de la crisis que deja en evidencia la mala gestión de la Empresa y avala nuestra postura: lo principal es la salud de [email protected] [email protected]».

Además de un resumen acerca de la gestión de Airbus desde el brote de coronavirus en el país, el comité puso en evidencia, coincidiendo con Soler, que no se facilitó el teletrabajo, incumpliendo las órdenes del Gobierno. Asimismo, «se inventaron turnos de trabajo, sin respetar los plazos legales, sin acordar ni negociar con los representantes de los trabajadores, haciendo una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, de manera unilateral».

También se planteó instalar medidores de temperatura, luego se dieron cuenta que no tenían y dijeron que ya no es necesario y que la OMS no lo recomienda. Sobre este tema escribió la divulgadora científica Esther Samper en eldiario.es y argumentó que, a pesar de lo extendidos que están los controles de temperatura, «no hay evidencias científicas de que sean útiles para frenar epidemias». Esto se debe a que no sirven para reconocer pacientes asintomáticos, ni a personas en periodo de incubación del virus ni los que tienen síntomas leves. En este caso, instalar medidores de temperatura en las oficinas de Airbus, más allá de si los tuvieran o no, no sería una solución si no se tiene en cuenta que las personas sin síntomas también pueden contagiar y muchos trabajadores sigue acudiendo a las oficinas son motivo, tal y como denuncian CCOO y el trabajador subcontratado consultado por Hipertextual. También nos hemos puesto en contacto con el Comité de Empresas de Airbus pero no hemos recibido respuesta hasta la fecha de publicación de este artículo.

La pregunta del millón

Marten Bjork/ Unsplash

Por el momento, se prevé que se alargue el periodo de estado de alarma hasta el 11 de abril. Dos semanas más en las que no podremos salir de casa nada más que para lo esencial. Para muchas personas, este supuesto incluye también el desplazarse a su lugar de trabajo. ¿Adoptarán las empresas medidas adicionales? ¿Hasta cuando podrán aguantar las PYMES? Y, sobre todo ¿cuando empezará a volver todo a la normalidad? Esa es la pregunta del millón.

José Antonio López Guerrero indicó que, siguiendo el ejemplo de China, es posible que en mayo se logre frenar la curva peor, en ese momento no tendría sentido reabrir las fronteras y llevar una vida igual que la de hace un mes. «Para volver a una apertura total, yo creo que no será hasta dentro de un año». Comparó la situación actual con la gripe española de 1918, cuando el virus se relajó después de unos meses porque era estacional y en octubre rebrotó con más intensidad, contagió a más personas y golpeó a la economía con más dureza. «Vamos a tener todavía medidas restrictivas, pr ejemplo, los cines pueden abrir pero con aforo limitado. Pero de cara a otoño será la verdadera lección de fuego. Me temo que el virus volverá pero su tendencia será hacerse estacional y aparecer todos los inviernos», indicó.

Hasta que hayamos conseguido inmunizarnos o una vacuna, el COVID-19 seguirá muy presente en nuestras vidas, al menos en los próximos meses. Por ello, es indispensable que las empresas adopten medidas a mediano plazo no solo para conseguir sobrevivir, sino para no poner en peligro a sus trabajadores con verdades a medias.

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